A continuación, puntualizo algunos de los
temas principales conversados en la reunión de docentes del miércoles 5/9 en
Artes Visuales
En primer lugar,
se resaltó el lugar que ocupa la UADER y, sobre todo, nuestra Facultad, en la
formación de profesores en educación especial y en el nivel superior,
secundario, inicial y primario para toda
la provincia. Con sólo pensar la fuerte presencia de carreras de formación
docente y su magnitud en toda la
provincia, quienes somos docentes en nuestra Facultad debemos asumir que
estamos en un lugar muy importante de
responsabilidad y de transformación respecto al funcionamiento de la educación,
en general, provincial. Esto implica debatir seriamente, entre otras cosas, qué
tipo de docente (nivel inicial, primario, secundario, superior) estamos
formando, queremos o debemos formar en esta provincia.
En varias
oportunidades, se resaltaron problemáticas vinculadas con la Escuela de Artes
Visuales, en cuanto a lo edilicio, a la falta de insumos y de material para
trabajar en las cátedras específicas de la carrera, dificultades en su relación
administrativa con la sede y con el nivel medio, etc. También se hizo alusión a
una nueva grilla de reglamentación para evaluar
los antecedentes en los concursos interinos de la Facultad que no contempla ni reconoce adecuadamente las particulares
características que pudiera tener la trayectoria de un docente en Artes al ser
evaluados sus antecedentes en un concurso interino (por ejemplo, se asigna muy
poco puntaje para la participación en exposiciones). Se plantearon dificultades también con respecto
a la organización y realización de cursos enmarcados en la Educación No Formal,
que se efectúan en la Escuela de Artes, pero están a cargo de la Secretaría de
Escuelas de la Facultad. También se destacó la necesidad de jerarquizar al Arte
como disciplina y su posibilidad de constituir espacios de integración – Áreas
- con otras disciplinas/carreras de la
Facultad.
En suma, existen innumerables cuestiones problemáticas
vinculadas con las diferentes sedes de nuestra Facultad que pasan
desapercibidas o no son escuchadas desde la sede “central” –quienes circulamos
con más frecuencia allí –. Dada la complejidad de la conformación de nuestra
Facultad, su fragmentación y heterogeneidad, es necesario fortalecer el consejo
de carrera para trabajar estas cuestiones. A su vez, también se expresó la
necesidad de coordinar la relación de cada consejo de carrera con el Consejo
Directivo de la Facultad (por ejemplo, establecer periódicamente reuniones
ampliadas del consejo directivo con participación de los consejos de carreras),
de modo que no se superpongan atribuciones; que el consejo directivo pueda
funcionar como una instancia de trabajo y reclamo más amplio pero en permanente
contacto con las carreras. El establecer claramente ciertas pautas para la
convivencia de esos espacios es imprescindible para un trabajo más fructífero y
evitar, al mismo tiempo, ciertas
situaciones de arbitrariedad que puedan surgir desde cualquiera de los dos
lugares (por ejemplo, una decisión desde el consejo directivo que no contemple
la opinión de una carrera pero la afecta o viceversa, una decisión del consejo
de carrera que afecte a un/os docente/s y deba recurrir y reclamar en el consejo
directivo de la Facultad).
En el marco de
la relación de la Facultad con el nivel medio, primario, inicial y los demás
Institutos Terciarios públicos existentes en la provincia, también se expresó
la importancia de atender a los graduados de nuestra universidad y su inserción
laboral fuera y dentro de nuestra Facultad. En ese sentido, habría que revisar
hasta qué punto nuestra Facultad contempla un lugar (académico, institucional)
para el graduado, conformando los equipos de cátedra, las actividades de
extensión, la investigación, etc. Por
otra parte, existen Institutos terciarios públicos en nuestra provincial, fuera
de la UADER, pero que dictan, en muchos casos, la misma o similar carrera;
sobre ello habría que interrogar qué relación se establece con nuestra
Facultad, ¿están trabajando docentes de nuestra Facultad en esos espacios? ¿Qué
vínculos existen o podrían existir?, etc
Asimismo, se
expresó la posibilidad de pensar en Áreas que integren grupos de materias de
una misma disciplina o de diferentes disciplinas en torno a cierta afinidad.
Ello permitiría la conformación de equipos de cátedras en espacios que, de otra
manera, continuarán siendo cátedras unipersonales con pocos alumnos. Es imprescindible conformar equipos de
cátedras con docentes no sólo dando clases, sino investigando, formándose,
efectuando tareas de extensión. Por ello es necesario también que todos los
docentes trabajen con Cargos (los interinos y los ordinarios) y no con hs
cátedras. De esa manera, se evitan
situaciones tales como un docente con hs dispersas en diferentes cátedras,
sobrecargado de trabajo, sólo y a cargo de cada una de las materias, etc.
La conformación
de nuevas Áreas en torno a espacios de estudios compartidos por diferentes
disciplinas (por ejemplo, lenguas clásicas compartidas por Filosofía, Lengua y
Literatura, italiano, etc.) puede propiciar además una integración más fluida
entre las distintas carreras, potenciando el trabajo. Si a ello se le suma la
posibilidad de construir tramos optativos de materias, se brindaría al estudiante la posibilidad de
incursionar espacios académicos necesarios para su formación pero que son
compartidos o están fuera de su carrera. Si
las diferentes carreras ofrecen más tramos compartidos y optativos, la
estructura curricular será menos
escolarizada, permitirá al alumno construir su propia formación más enriquecida
interdisciplinar y específica; permitirá
al docente un trabajo en equipo más fructífero y en mejores condiciones
y también optimizaría la disposición de docentes en la Facultad.
Sobre todas estas cuestiones, además, se pensó
en organizar unas Jornadas con expositores o una mesa redonda de docentes
exponiendo y discutiendo estas temáticas de modo tal que surgen propuestas
efectivas de trabajo.
Juan F.

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